Apuntes básicos del H2 realizados por Toño Nasarre, gerente de la Asociación de Empresarios Monzón CM y publicados en la revista Alegría de Monzón en noviembre del 2023.
Entre los diferentes pronósticos de Julio Verne en sus novelas algunos de ellos se han cumplido hace años, dejando de ser ciencia ficción, como el submarino, los cohetes a la luna, el teléfono, las videoconferencias… En su obra La isla misteriosa (1874) apuntaba: “Creo que un día se empleará el agua como combustible, que el hidrógeno y el oxígeno que la constituyen, utilizados aislada o simultáneamente, proporcionarán una fuente de calor y de luz inagotable”.
Ahora
Estamos en el momento que se supone al H2 como la gran alternativa a los combustibles fósiles (petróleo) en la lucha por el medioambiente y, por qué no decirlo también, de la dependencia de países productores del mismo. El hidrógeno no produce emisiones contaminantes y genera el triple de energía que otros combustibles, como por ejemplo la gasolina. Puede almacenarse y distribuir a través de “gasoductos” (en la actualidad hay 4.300 kilómetros para el transporte de hidrógeno, más del 90 % situado entre Europa y Norteamérica. Se estima que en torno al 2035 el casi centenar de proyectos de gaseoductos que están previstos construirse en la actualidad sumarán 30.300 kilómetros). Además de la posible reutilización de gaseoductos de gas natural existentes por todas partes del mundo y de su transporte en cisternas, barcos… No emite gases de efecto invernadero en su combustión por lo que es un complemento perfecto para fuentes de energía intermitentes como la eólica o la fotovoltaica. El hidrógeno se transporta y utiliza desde hace décadas en el sector industrial con múltiples aplicaciones como son: refinar petróleo, de materia prima para procesos productivos, hidrogenación de aceites orgánicos comestibles y mantecas, síntesis de sorbitol, alcoholes, amoniaco, fibras sintéticas, etc.
H2 uno o muchos
Hidrógeno gris, azul, rosa, turquesa, verde, blanco… Se le ha asignado una variada paleta de colores para diferenciarlo según se produce u obtiene, intentando así servir de indicador según la cantidad de emisiones que genera en el proceso (un tema controvertido con la asignación del color ya que penaliza a unos frente a otros). Así el rosa es aquel obtenido a partir de electrólisis del agua con energía procedente de fuentes nucleares, no se liberan emisiones nocivas a la atmósfera pero el problema es que produce residuos radiactivos difíciles de eliminar. El gris procede de combustibles fósiles. El azul igual, solo que en este caso el CO2 resultante se almacena y no se libera a la atmósfera. El hidrógeno verde se extrae del agua por electrólisis (con energía solar o eólica) sin generarse residuos más que el oxígeno. Y el del proyecto actual de Monzón, con tres nombres diferentes (debe ser por su novedad) blanco, dorado o natural (esta última es la más utilizada), es el que se encuentra en el subsuelo, como el petróleo, pero no necesita ninguna transformación, refino… es de uso directo. Es fácil de extraer, su coste de venta es el más competitivo, no genera residuos, etc.
¿Por qué Monzón?
En la década de los 60 la Empresa Nacional de Petróleos de Aragón hizo numerosas perforaciones en distintos lugares del territorio español buscando potenciales yacimientos de hidrocarburos (petróleo), entre ellos Monzón. Y aunque se descartó esta posibilidad, los sondeos reflejaron la presencia de hidrógeno, algo muy inusual ya que la existencia de este tipo de reservas libres se consideraba muy limitada y en esa época, además, no era un elemento interesante de explotación. Basándose en esos datos obtenidos y la evolución científica nos ofrece la actual apuesta por el hidrógeno en todo el mundo. La empresa Helios Aragón presentó el Proyecto de Monzón al Gobierno de Aragón (GA). En febrero de 2020, el GA concedió a la empresa dos permisos para poder investigar la presencia de hidrocarburos en dos áreas de Monzón (en más de 50 ha) y Barbastro (en casi 40 ha). En 2022, se llevó a cabo un extenso estudio geoquímico de superficie que registró altos niveles de hidrógeno e incluso la posible existencia de helio, elemento que la Unión Europea por su escasez y valor de mercado considera una “materia prima crítica”.
Plazos del Proyecto de la empresa Helios Aragón.
El proyecto contempla varias fases para su desarrollo, según explican desde la propia empresa. En concreto, estos serían los pasos: En 2024 se realizaría la perforación; un pozo de evaluación en un terreno de una hectárea para confirmar o no los volúmenes que presupone que existen. En el caso de que se cumpliesen las expectativas, entre 2025 y 2028 se llevarían a cabo todos los trabajos de ingeniería y diseño necesarios, tras gestionar las autorizaciones ambientales pertinentes, la construcción de la plataforma de extracción y el impulso de la demanda industrial para la actividad local incluso de manera directa por su proximidad. En 2028-2029 arrancaría la producción. El terreno seleccionado para la prospección (se apunta en el entorno de la denominada valle Tamarite de Monzón) sería sobre una superficie aproximada de una hectárea. La instalación incluiría una broca de perforación de 55 m de altura que realizaría una perforación de menos de medio metro de diámetro, sólo mediante medios mecánicos (sin fracking) hasta casi 3.500 m de profundidad que es donde se estima está la bolsa (depósito subterráneo natural) sellado gracias a las características salinas del terreno. La empresa se comprometió a reponer todas las posibles afecciones que el traslado y montaje de la maquinaria ocasionase en el lugar de la prospección. Desde esa boca de extracción, si el proyecto fuese viable, se realizaría una canalización (gaseoducto) hasta una planta de “producción” que se puede instalar en un radio de 10 kilómetros en una zona industrial. Necesitando para todo el tratamiento, logística… una superficie de 4 hectáreas.
El proyecto geológico y minero total implicaría una inversión inicial de 500 millones y otros 400 para la fase de producción. Su previsión es obtener anualmente 55.000 toneladas de hidrógeno (es el 10 % del mercado actual de España) y 2.500 Tn de helio hasta el año 2051. Cuando se agotara el hidrógeno natural proponen utilizar el depósito subterráneo para almacenar hidrógeno verde.
Legalidad.
El hidrógeno natural es un recurso que hasta ahora no se había contemplado en la ley a nivel global. No existía un régimen específico en la ley de minas por lo que los permisos previos que la empresa recibió en 2020 se tramitaron bajo la ley de hidrocarburos. Una normativa que más si cabe con la ley de cambio climático, si se continuase por ese camino, podría resultar, sería, ilegal. Pero la particularidad es que el hidrógeno no es un hidrocarburo de ahí que el camino que algunos proponen es que se tramite como un recurso geológico, en lugar de esperar a que se desarrolle una normativa concreta, cosa que en otros países como Francia o EEUU están algo más avanzados o en Polonia que en octubre de 2028 ya tendrá una legislación específica para el hidrógeno natural, según distintas noticias aparecidas al respecto.
El Gobierno de Aragón, con su anterior vicepresidente y consejero de Industria, Arturo Aliaga, declaró el proyecto como inversión de Interés Autonómico para darle un «impulso preferente y urgente», esto permite reducir los plazos de algunos trámites; como la necesaria autorización medioambiental del INAGA, haciéndola simplificada. A día de hoy se está a la espera del informe del INAGA sin el cual no es posible iniciar los primeros trabajos de exploración sobre el terreno ni tampoco se saben los emplazamientos exactos elegidos.